Buf
Lunes, 5 Mayo 2008

Desde ayer soy consciente de que sufro astenia primaveral durante todo el año, tocando sus picos más altos siempre que escucho la palabra blogger.
Russian Circles / Russian Circles

Desde ayer soy consciente de que sufro astenia primaveral durante todo el año, tocando sus picos más altos siempre que escucho la palabra blogger.
Russian Circles / Russian Circles

Estábamos de acampada, los dos, dentro de la tienda. De repente, se escuchó un ruido fuera que hizo que los dos nos despertáramos. No nos dio tiempo a reaccionar: una garra rasgó la lona con la facilidad que se rasga un papel y tras la ventana improvisada había un oso gigante echando espuma por la boca. Entonces, vi cómo ella cogió sus nikes nuevas y empezó a atárselas rápidamente.
–¿Qué intentas? ¡No puedes correr más rápido que un oso!– Me miró, sonrió, y me dijo:
–No… pero puedo correr más que tú.
Kwoon / Tales And Dreams

Lo quiere todo. Las magulladuras, las cicatrices… Quiere alardear de un corazón deslucido que indique se hizo daño pero que también hubo alivio a sus heridas. Quiere no tener miedo a romperse.
Nunca he intentado solucionar un cubo de rubik con unas manoplas enfundando mis manos, pero creo que es equiparable a la sensación de tener clara la solución a un problema y no poder hacer nada para arreglarlo. Me preguntaba que si al igual que existen píldoras mágicas que evitan la impotencia sexual, las hay que subsanen la impotencia que se siente ante ciertas situaciones.

Me pregunto eso y otras mil cosas a lo largo del día. Según vas avanzando, te das cuenta de que es más difícil abordar las cosas, todo lo contrario que supuestamente debería darnos la experiencia. Empieza a ser incluso molesto ese flujo mental que recorre mi cerebro empeñado en convertir situaciones que hace años eran del todo vanales en nudos dignos de experimentados marineros. El pensamiento es algo obsceno que crece con la edad y amenaza mis propias barreras. Me gustaría muchas veces llegar a ese punto que logran algunos afortunados: el no pensamiento. Yo, hace años, logré tocarlo con los dedos, pero tiene sus inevitables consecuencias. El tener algo amordazado durante tanto tiempo, hace que cuando consigue soltar sus ataduras, el detenerlo sea una tarea demasiado complicada. Y mucho más aún si llevas manoplas.
Foals / Antidotes
He vuelto a mi vida anterior. Después de otro intento fallido de dos años de vida laboral en una oficina, me he colgado de nuevo mis galones de inadaptado para volver a desempeñar mi trabajo en casa. Tiene sus ventajas como no aguantar a quien no quieres aguantar, pero de momento la balanza negativa gana con creces. Necesitaba una disciplina, supongo que por eso volví a un trabajo con horario, pero han podido más mi imposibilidad de bailarle el agua a nadie y lo mal que se me da recibir indicaciones de personas que presupongo infinitamente inferiores a mí en cuanto a conocimientos sobre mi trabajo se refiere. Lo digo desde la experiencia, por pedante que suene, que uno sabe reconocer sus errores pero también con el tiempo ha aprendido a reconocer sus virtudes.

Trabajar en casa tiene muchos inconvenientes. Pasar el día entero en un mismo sitio puede llegar a crear ansiedad, e incluso recuerdo que en tiempos no muy lejanos (más o menos dos años), llegué a ver cómo las paredes de mi casa menguaban y los techos se empeñaban en hacerse más bajos. Cultivé en su día el carácter del que hoy hago gala, volviéndome un ser asocial que tan sólo trataba con mensajeros y con los chinos que me suministraban el alimento. Y eso me asusta. Aunque por otra parte, algo me está impulsando últimamente a volver a tener ganas de ser feliz. Es cuestión de tiempo: o esta temporada de vuelta a casa acentúa aún más la personalidad rancia que se ha ido apoderando de mí, o al pasar más tiempo aquí, encuentre de nuevo al payaso que según mi hermano, hasta hace unos años me acompañaba a todos los sitios donde iba.
Caribou / Andorra
Recuerdo un día, supongo que tendría a lo sumo doce años, cuando mi madre nos sorprendió a mi hermano y a mí viendo a hurtadillas una película porno en la tele de la habitación. Mamá, lejos de la reacción que esperábamos, simplemente apagó la televisión y nos dijo: "niños, el amor no es así". En su día no le di importancia, pero según pasaron los años, esta frase reverbera en mi mente de cuando en cuando tomando cada vez más sentido. Mamá tenía razón.

Jamás entendí porqué en las películas porno se desnudan totalmente exceptuando los tacones de aguja de doce centímetros. Será muy estético, pero poco práctico y sobre todo, arriesgado como ir corriendo sin casco por la calle Preciados en un lluvioso día de rebajas (sí, lo digo por los paraguas). Gracias a Dios, nunca me he topado con ninguna chica que prefiera dejarse los tacones en ese momento, alguna que otra sí ha optado por dejarse los calcetines, lo cual es la antítesis del erotismo, pero incluso a veces se agradecen si sus pies tienen la misma temperatura que los de un muerto.
Tampoco comprendo muy bien el porqué de esa manía de correrse en la cara de nadie. Hace no mucho mantuve esta conversación con una amiga, y el único comentario que obtuve al respecto fue "me parece a mí que eres demasiado bueno". Según decía estas palabras me la imaginé con la cara y el pelo llenos de… bueno, llenos de, dejémoslo ahí.
Esas y muchas otras modalidades del porno son las que me han llevado a estar de acuerdo con mi madre en aquello de "el amor no es así", y partiendo de esta premisa, he intentado darle mi propio significado a la palabra amor, a partir de mis propias experiencias e intentando no contaminarme por estímulos externos, pero cuando creo entenderlo algún factor hace que mi concepción de la palabra pierda sentido.
Está bien, el amor no es así, pero que alguien me enseñe cómo coño es.
The Mars Volta / Wax Simulacra
Soy muy malo para las fechas, creo que en febrero harán tres o cuatro
años que vivo en la casa que vivo ahora. Me doy un año de margen porque
a veces tengo la impresión de que pierdo los días como quien pierde el
autobús. Los dejo pasar como cuando uno deja pasar los taxis de largo
porque no le gustan los Skodas o como los surferos que dejan pasar olas
esperando que la siguiente sea mejor.

Bueno, a lo que íbamos. Tardé varios meses en adaptarme a esta casa, en considerarla mi "hogar". El día que me sentí cómodo lo recuerdo a la perfección, fue el día en que fui consciente de que encontraba los interruptores de la luz a oscuras, sin equivocarme, sin pensarlo, instintivamente. Fue como cuando me di cuenta que ya era mayor, que fue el día en que mis padres pusieron mi nombre en el buzón. Esto es aplicable a casi todo en mi vida.
Me cuesta adaptarme a lo nuevo, tardo tiempo en sentirme cómodo creo que más tiempo de lo que estaría estipulado como algo "normal", y me asusta que ahora, en tan poco tiempo haya empezado a sentirme cómodo en algo que supuestamente debería costarme dios y ayuda. Y no estoy hablando de un sofá, pero creo que si estoy a oscuras, ya sé dónde tendría que pulsar para poder volver a ver la luz.
Barbass Sound / Increíble Mixtape Vol. 6
... el día menos pensado me caso y tengo hijos.
Burial / Untrue
Hay gente que lee lo que escribo y que más tarde, al conocerme, se lleva una decepción. También hay gente que me conoce poco y que cuando creen haber profundizado, también se decepciona. Es en estos momentos cuando me siento como aquel producto milagroso de La Tienda en Casa que en cuanto entra por la puerta pierde toda su magia.
Silencio
A menudo se me viene a la cabeza aquella vez que me dijeron que o bien tenía una vida muy interesante, o es que sabía contarla muy bien. Pues creo que he llegado a ese punto en que mi vida es tan interesante que no sé bien por dónde empezar, cómo contarla. O eso, o es que ya no escribo como antes. Supongo que desde que empecé a escribir, siempre han existido razones para hacerlo, y una de las razones más poderosas han sido, desde el primer momento, mis musas.

Supongo que ahora que no tengo ninguna, la cuestión de escribir se ha centrado más en mi mismo, y teniendo en cuenta que soy un auténtico coñazo, la sola idea de pulsar una tecla relacionada conmigo, me produce un enorme sopor. La verdad es que las echo de menos. Se fueron sin avisar, una abandonó mis renglones porque la descuidé y pasaba más tiempo en mi universo alternativo, se echó a la mar para probar suerte en las islas mientras yo quedé
náufrago y su ausencia me convirtió en un monstruo cuando volvió. Dos de ellas hicieron las maletas y se fueron a Barcelona para no volver, sólo apariciones estelares de tanto en tanto. Otras tantas no pasaron el periodo de prueba, o bien no cumplieron las expectativas que deposité en ellas. A todas ellas, las he mimado con más o menos intensidad, y les he dedicado letras y más letras porque sin duda las merecían. Yo no merezco letras, no funciono bien sin musas, necesito de terceros para que mi vida se convierta en interesante, pero como me estoy convirtiendo en un monstruo, la idea de encontrar a alguien a quien escribir se me antoja cada vez más lejana.
Interesadas dejen su currículum en recepción.
Spoon / Ga Ga Ga Ga